martes, 12 de marzo de 2013

Un par de cervezas.

Posiblemente uno de los mejores momentos que te pueden pasar en la vida es tener un tiempo para tomar unas cervezas con los colegas. En FB encontré un texto que sin duda creo que ha llegado el momento de publicarlo en este blog:


Un profesor delante de su clase de filosofía, sin decir palabra, cogió un bote grande vacío de mayonesa y procedió a llenarlo de pelotas de golf. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que sí.

Así el profesor cogió una caja llena de canicas y la vació dentro del bote de mayonesa. Las canicas rellenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el bote estaba lleno y ellos volvieron a decir que sí.

Después el profesor cogió una caja de arena y la vació dentro del bote. La arena llenó todos los espacios vacíos y el profesor preguntó de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un sí unánime. El profesor rápidamente sacó dos cervezas de debajo de la mesa y vació su contenido en el bote y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes rieron.

Cuando pararon las risas el profesor dijo: Quiero que se den cuenta de que este bote representa la vida. Las pelotas de golf son las cosas importantes como la familia, los hijos, la salud, los amigos, el amor, cosas que te apasionan, son cosas que aunque perdiéramos todo lo demás y nada más nos quedaran estas, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que nos importan, como el trabajo, la casa, el coche,...la arena es todo lo demás, las
 pequeñas cosas.

Si ponemos la arena en el bote en primer lugar no habrá espacio para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con nuestra vida, si utilizamos todo nuestro tiempo y nuestra energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos espacio para las cosas realmente importantes.

Presten atención a las cosas cruciales para su felicidad: jueguen con sus hijos, dense tiempo para ir al médico, salgan con su pareja a cenar, practiquen su afición favorita. Ocupen su tiempo en las cosas que realmente importan, establezcan sus prioridades, el resto es sólo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y pr
eguntó que representaba la cerveza. El profesor sonrió y dijo: "Me alegro de que hayas preguntado. La cerveza sólo muestra que no importa cuan ocupada tu vida pueda parecer, siempre hay lugar para un par de cervezas con un amigo."

Yo no tengo dudas. La amistad es algo que lo tengo como lo mejor en la vida y no creo para nada que lo esté sobrevalorando. Es imposible desmerecer ese sentimiento tan verdadero, blanco y puro. Si no tienes tiempo para tomar unas cañas con tus amigos... cambia de vida, porque sin duda te estás perdiendo uno de los placeres que te puede dar la vida.
Muchas veces la vida te pone impedimentos.
 Los tiempos cambian, las personas cambiamos. Yo solo espero que los sentimientos de mis amigos hacia mí no cambien nunca, sino significará que lo estoy haciendo muy mal.

lunes, 4 de marzo de 2013

El lado bueno de las cosas.

El título de este post es lo que debería ir marcando nuestros días.
Llevaba mucho tiempo querer escribir una entrada con este título pero no sabía como enfocarlo... De hecho aún no se como hacerlo pero hoy me siento inspirado para intentar transmitiros algo.


Muchas de las malas situaciones que nos van pasando en las distintas etapas de nuestra vida creemos que son las peores pero en realidad, si nos damos cuenta, cada mala situación se convierte en peor cuanto más avanzada sea nuestra edad. Cuando somos niños nos preocupamos por nuestros juguetes. Cuando somos adolescentes el cambio físico puede suponer una mofa para los demás. En la juventud la universidas, las chicas, amigos... En una etapa más madura nuestra autosuficiencia e independencia. En la treintena una estabilidad familiar, trabajo. Luego llega la preocupación por nuestros hijos que volverán a repetir nuestros pasos. De ahí en adelante llega la vejez con sus desventajas pero, ¿Por qué no mirar el lado bueno de las cosas?
Me voy a centrar en la juventud ya que es la etapa que estoy viviendo ahora mismo y la que tengo en mi mente con todo lo bueno que me trae. La mayoría de edad que implica una mayor responsabilidad, confianza por parte de tus padres, libertad... Es un momento decisivo en la vida; llega la universidad. Sin duda alguna, creo que estoy en la mejor etapa de mi vida. Conoces amigos, chicas, estudias a lo que quieres dedicarte en un futuro, carnet de conducir, fiesta, ponerse en forma... ¿Por qué, muchas veces, no estamos conformes con todo lo que tenemos? ¿Cuál es el lado malo de la juventud?
Desde mi punto de vista, pienso que todos los humanos tenemos algo de egoísmo que siempre nos hace querer tener más y más y por eso no disfrutamos de todo lo que tenemos sino que preferimos esforzarnos en tener más y no completar lo que disponemos. Nuestra sensibilidad está a flote y todo nos afecta más de lo que es en realidad.
Piensa una cosa y si no consigues sacar el lado bueno de ello quizás tengas que cambiar algo de tu alrededor.

He visto la película "Silver Linings Playbook", y me ha hecho modificar cosas en mi estilo de vida. Jamás pensé que una película pudiera transmitirme tanto y menos hacerme cambiar psicológicamente tal y como lo ha hecho. Todo tiene un lado bueno, el lado bueno de las cosas. Es una frase que me encanta. Me dice todo. La escribiría cien veces y siempre diría todo lo que pienso. No todo es quedarse en la superficilidad. Va más allá.

El lado bueno de las cosas.


martes, 26 de febrero de 2013

Envejecer sin nostalgia.

La vejez es esa etapa final de la vida en la que ya nos vemos realizados y tenemos esa supuesta sensación de bienestar en nuestras vidas. Desde mi punto de vista todo depende de la forma en la que se envejezca. La vejez puede ser deseada pero también temida. Yo me posiciono en el segundo grupo. Llegas a una etapa en la que empiezas a depender de gente, las enfermedades aparecen y el salir de casa puede resultar peligroso. Por otra parte, conoces la descendencia familiar, ves la vida desde otros puntos de vista y puedes disfrutar durante más tiempo de la vida pero, ¿en realidad se disfruta? ¿Existe la felicidad en una residencia de ancianos? ¿Se puede envejecer feliz? Muchas veces me pregunto cómo será esa sensación de mirarte al espejo y ver como ese chaval atractivo, alto, lleno de vida e ilusión se ve decaído en la etapa final de su vida y físicamente atrofiado. He oído muchas veces que es mejor morirse valiendo para algo que sin servir para nada; el problema está en que nadie quiere morirse cuando aún es útil. Los ancianos de hoy en día tiran mucho de la familia porque ha sido su método de vida cuando ellos eran jóvenes. No creo que futuras generaciones tengan la vejez que podemos observar actualmente. Las cosas cambian y las personas con ellas.

lunes, 18 de febrero de 2013

Volver a ser feliz

Sentirse vacío es una de las peores sensaciones que se puede tener en la vida. Ese vacío se debe a que algo que antes nos llenaba y nos importaba porque nos afectaba día a día, lo hemos perdido y empezamos a notar su ausencia. Cada uno con su conciencia debe darse cuenta de los motivos que le han llevado a perder algo y, si de verdad interesa el recuperarlo o simplemente le va a producir un cambio en la vida que se pueda ir olvidando poco a poco. Unos optan por luchar, otros dan la guerra por perdida. Obviamente, luchar es la opción difícil y muchas veces, puede ser que la lucha sea en vano, pero cada batalla lleva a una recompensa que sin duda poco a poco te hace volver a recuperar la esperanza que perdiste al fallar a la otra persona. El ser humano comete errores por naturaleza. Un error dos veces cometido pasa ya a ser algo premeditado. Soy de los que cree que las personas se entienden hablando, pero ambas personas tienen que poner algo de su parte. He arriesgado, cometí errores, he luchado y lo mejor de todo es que "creo que he ganado". Me enseñaron que un amigo es un tesoro, un tesoro se cuida y que la amistad puede llegar a superar las circunstancias. Dicen que no todo es para siempre. Yo no me lo creo. Sé lo que quiero, sé por lo que merece la pena perder un poco de orgullo y si la pérdida de orgullo ha significado volver a ser feliz, no quiero volver a ser orgulloso nunca más.