martes, 26 de febrero de 2013
Envejecer sin nostalgia.
La vejez es esa etapa final de la vida en la que ya nos vemos realizados y tenemos esa supuesta sensación de bienestar en nuestras vidas. Desde mi punto de vista todo depende de la forma en la que se envejezca. La vejez puede ser deseada pero también temida. Yo me posiciono en el segundo grupo. Llegas a una etapa en la que empiezas a depender de gente, las enfermedades aparecen y el salir de casa puede resultar peligroso. Por otra parte, conoces la descendencia familiar, ves la vida desde otros puntos de vista y puedes disfrutar durante más tiempo de la vida pero, ¿en realidad se disfruta? ¿Existe la felicidad en una residencia de ancianos? ¿Se puede envejecer feliz? Muchas veces me pregunto cómo será esa sensación de mirarte al espejo y ver como ese chaval atractivo, alto, lleno de vida e ilusión se ve decaído en la etapa final de su vida y físicamente atrofiado. He oído muchas veces que es mejor morirse valiendo para algo que sin servir para nada; el problema está en que nadie quiere morirse cuando aún es útil. Los ancianos de hoy en día tiran mucho de la familia porque ha sido su método de vida cuando ellos eran jóvenes. No creo que futuras generaciones tengan la vejez que podemos observar actualmente. Las cosas cambian y las personas con ellas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario