martes, 26 de febrero de 2013

Envejecer sin nostalgia.

La vejez es esa etapa final de la vida en la que ya nos vemos realizados y tenemos esa supuesta sensación de bienestar en nuestras vidas. Desde mi punto de vista todo depende de la forma en la que se envejezca. La vejez puede ser deseada pero también temida. Yo me posiciono en el segundo grupo. Llegas a una etapa en la que empiezas a depender de gente, las enfermedades aparecen y el salir de casa puede resultar peligroso. Por otra parte, conoces la descendencia familiar, ves la vida desde otros puntos de vista y puedes disfrutar durante más tiempo de la vida pero, ¿en realidad se disfruta? ¿Existe la felicidad en una residencia de ancianos? ¿Se puede envejecer feliz? Muchas veces me pregunto cómo será esa sensación de mirarte al espejo y ver como ese chaval atractivo, alto, lleno de vida e ilusión se ve decaído en la etapa final de su vida y físicamente atrofiado. He oído muchas veces que es mejor morirse valiendo para algo que sin servir para nada; el problema está en que nadie quiere morirse cuando aún es útil. Los ancianos de hoy en día tiran mucho de la familia porque ha sido su método de vida cuando ellos eran jóvenes. No creo que futuras generaciones tengan la vejez que podemos observar actualmente. Las cosas cambian y las personas con ellas.

lunes, 18 de febrero de 2013

Volver a ser feliz

Sentirse vacío es una de las peores sensaciones que se puede tener en la vida. Ese vacío se debe a que algo que antes nos llenaba y nos importaba porque nos afectaba día a día, lo hemos perdido y empezamos a notar su ausencia. Cada uno con su conciencia debe darse cuenta de los motivos que le han llevado a perder algo y, si de verdad interesa el recuperarlo o simplemente le va a producir un cambio en la vida que se pueda ir olvidando poco a poco. Unos optan por luchar, otros dan la guerra por perdida. Obviamente, luchar es la opción difícil y muchas veces, puede ser que la lucha sea en vano, pero cada batalla lleva a una recompensa que sin duda poco a poco te hace volver a recuperar la esperanza que perdiste al fallar a la otra persona. El ser humano comete errores por naturaleza. Un error dos veces cometido pasa ya a ser algo premeditado. Soy de los que cree que las personas se entienden hablando, pero ambas personas tienen que poner algo de su parte. He arriesgado, cometí errores, he luchado y lo mejor de todo es que "creo que he ganado". Me enseñaron que un amigo es un tesoro, un tesoro se cuida y que la amistad puede llegar a superar las circunstancias. Dicen que no todo es para siempre. Yo no me lo creo. Sé lo que quiero, sé por lo que merece la pena perder un poco de orgullo y si la pérdida de orgullo ha significado volver a ser feliz, no quiero volver a ser orgulloso nunca más.